A partir de la década del 80 empezó a escucharse el sonido de los vocablos Shinrin Youku, que de la lengua japonesa a la española se traduce como shinrin: bosque y youku: baño.
Actualmente, y con aproximadamente un 68% de superficie de bosques en Japón, este concepto constituye un eje del Programa de Salud Nacional de Japón implementado desde 1982 buscando producir mejoras en la salud física y emocional de los ciudadanos y proyecta ampliar sus alcances. ¿Cuál es la propuesta? Realizar baños de Bosque, que la población incremente sus tiempos en contacto con la naturaleza.
Y es en el año 2004 cuando estas prácticas e investigaciones de la cultura oriental comienzan a mostrar sus resultados, dando impulso a que progresivamente países como EEUU y el Reino Unido alcancen la concientización sobre los aportes de estas prácticas de contacto con la naturaleza.
Desde la Universidad de Chiba el fisiólogo Yoshifumi Miyazaki y el médico especialista en inmunología de la Escuela de Medicina de Tokio, Qing Li, pudieron comprobar como una breve estadía en los bosques facilita la disminución de las hormonas ligadas al estrés (cortisol), la reducción de la presión arterial y de los infartos.
¿Cómo se produce este fenómeno?
El médico Quin Li demostró en el año 2009 este aporte terapéutico de los bosques, impulsando de esta manera un giro en la política de salud de Japón.
A partir de investigaciones científicas realizadas se encontró que este beneficio para la salud originado en las superficies forestadas, se genera por el fortalecimiento del sistema inmunitario. La forestación cuenta con sustancias de tipo volátil llamadas fitoncidios (aceites esenciales de la madera), cuya función es proteger la vegetación de la agresión de hongos y bacterias.
Estos fitoncidios los respiramos al pasear por un bosque, ya que se encuentran en el aire y es así que aumenta la cantidad de células NK o linfocitos del sistema inmune del humano.
¿Cualquier Bosque es Terapéutico?
No toda arboleda cumple esta función sanadora desde los fundamentos científicos de los efectos de las fitoncidas, ya que no todas las especies de árboles destilan los fitoncidios necesarios para esta labor. Los bosques de Japón están conformados por árboles maduros, de especies seleccionadas.
El roble, el pino, la robinia, el cedro, entre otras plantas emanan fitoncidas.
¿Cómo beneficia el contacto con la naturaleza a la salud física y emocional?
El inmunólogo Qing Li afirma que los baños de bosque reducen las hormonas del estrés, previene la depresión, mejora el sueño, disminuye la frecuencia cardíaca y regula la hipertensión, mejora la función inmunológica, disminuye la actividad de nervios simpáticos e incrementa la de nervios parasimpáticos generando efectos relajantes.
A través de la mejora del estilo de vida y la disminución de niveles de estrés impacta en la prevención de surgimiento de enfermedades como obesidad, cáncer, enfermedades cardiovasculares, entre otras.
En síntesis, sumergirnos en este ambiente natural llevando con nosotros nuestros sentidos, es el secreto. Se trata de estar, simplemente un modo de estar diferente al de nuestro tiempo rutinario. No es trotar ni correr ni trepar, es estar comunicados con nuestras sensaciones y las de la naturaleza.
ESTE ARTÍCULO ES SÓLO INFORMATIVO, NO REEMPLAZA A LA CONSULTA MÉDICA
Si te interesa este tema, podes encontrar más información en:
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4963577
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/16873099
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20074458
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